lunes, 11 de mayo de 2009

TRABAJO DE SEMIOTICA ANALISIS SEMIOTICOS

REPÙBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DE EDUCACION, CULTURA Y DEPORTE
UNIVERSIDAD CATOLICA CECILIO ACOSTA
CATEDRA: SEMIOTICA DE LA COMUNICACIÓN
MARACAIBO – EDO. ZULIA









MODELOS DE ANALISIS SEMIOTICOS DE UMBERTO ECO
FUNCIÓNES DE ANCLAJE Y RELEVO. DENOTADO Y CONNOTADO
DE ROLANDO BATHES











GISELA VILLASMIL
C.I. 10448416
SECCION 1-DISTANCIA
AULA B-4




HUMBERTO ECO:

Modelo lineal de la comunicación:
Comunicarse implica una interacción con alguien. Sin embargo, esta interacción posee cualidades y consecuencias distintas según el punto de vista con el que analicemos la comunicación. El punto de vista más clásico en la teoría de la comunicación es aquel en el que se tiene en cuenta un aspecto de la interacción: la transmisión de información. Este punto de vista ha surgido desde el modelo lineal de la comunicación.
La comunicación desde el modelo lineal se concibe como un proceso de transmisión de información, realizado con un acto lingüístico, consciente y voluntario. En este proceso los dos elementos más importantes para el éxito de la comunicación son el emisor y el receptor, considerados individualmente.
De esta forma la estructura del acto comunicativo sigue manteniendo la misma concepción de comunicación como proceso de transmisión de información, pero desarrollando un modelo circular, más próximo al modelo cibernético de Wiener. Un modelo humano basado en el modelo lineal de la comunicación quedaría así: (ejemplo)

canal
Emisor --- codificaciòn mensaje -----decodificaciòn-------receptor
còdigo
Vemos, pues, la relevancia que tienen los procedimientos simétricos de codificación y descodificación en todo proceso comunicativo. Estos procedimientos se llevan a cabo mediante signos y por ello ha irrumpido la semiótica (la ciencia de los signos) en el campo de la Teoría de la Comunicación.
Hay que destacar que en el acto de comunicación, definido como un par (signo producido / signo interpretado), tanto el productor como el intérprete hacen referencia a la misma relación de naturaleza institucional que liga al signo con su objeto. El productor lo utiliza como algo ya institucionalizado que le permite elegir una cosa (el signo) y presentarla como el sustituto de otra cosa ausente (el objeto), con la garantía (en el interior de su comunidad) de que un intérprete eventual que comparta su cultura tendrá la posibilidad de poner en funcionamiento la relación empleada en el otro sentido. La comunicación sólo se logra cuando el objeto del que habla el productor es el mismo que imagina el intérprete.
Modelo del proceso de descodificación del mensaje poético.
No apareció en cualquier contexto, sino en el serio y fundamentado intento de Umberto Eco por erigir las bases de un campo del conocimiento, la semiótica, nacida por las respectivas intuiciones científicas de Ferdinand de Saussure y Charles Sanders Peirce. Por eso es comprensible la arquitectura del texto: dos secciones dedicadas a la consagración de la sepistemo-metodológica (Secciones A y D), otra dedicada al análisis de fenómenos visuales (verdadera banco de pruebas, debido a que estos fenómenos no habían alcanzado el grado de desarrollo de los estudios lingüísticos), uno dedicado a la arquitectura (en tanto fenómeno cultural que produce significaciones aunque no haya sido pensada para tal intención).
En este esfuerzo, Eco sostuvo la hipótesis de que los hechos socio culturales pueden comprenderse desde la mirada de los procesos comunicativos. Y más allá de ajustes y reflexiones constructivas, lo cierto es que aún pervive la propuesta de analizar los fenómenos culturales (incluidos en una sociología de la cultura).
La expansión del sistema de medios, el fortalecimiento de aquello que fue conceptualizado como cultura de masas y el inicio por parte de los intelectuales y académicos universitarios sobre esta problemática, además de cierto recelo sobre el avance político-cultural de Estados Unidos, estado triunfador tras la segunda guerra mundial, fue movilizando intereses hasta lograr consenso respecto a la necesidad de desarrollar programas de educación para la recepción. De esta forma el texto de Eco, escrito en 1967, quizás no hacía más que traducir en lenguaje movilizador e intranquilizante, un espíritu de época. Como lo demuestra la tarea iniciada en Europa en países como Francia, Suiza, Inglaterra.
Umberto Eco mantuvo vigente este esquema hasta mediados de la década del ’70, y recién después de haber publicado otro texto fundamental para el desarrollo del campo, titulado Tratado de Semiótica General. Expuso su nueva propuesta denominada Modelo Semiótico-Textual.

Modelo Semiótico-Textual
Eco es reconocido, en el ámbito teórico, por su modelo de interpretación basado en el reconocimiento de tres tipos de intención presentes en todo texto. Partiendo de la imagen según la cual en todo texto es posible distinguir «elementos no dichos», Eco desarrolla una perspectiva del texto que puede caracterizarse por los siguientes aspectos:
* Un texto, tal como aparece en su superficie (o manifestación) lingüística, representa una cadena de artificios expresivos que el destinatario debe actualizar.
* Un texto (con mayor fuerza que cualquier otro tipo de mensaje) requiere ciertos movimientos cooperativos, activos y conscientes, por parte del lector.
* Un texto es un mecanismo perezoso (o económico) que vive de la plusvalía de sentido que el destinatario introduce en él.
* Un texto quiere dejar al lector la iniciativa interpretativa, aunque normalmente desea ser interpretado con un margen suficiente de univocidad.
* Un texto es un producto cuya suerte interpretativa debe formar parte de su propio mecanismo generativo: generar un texto significa aplicar una estrategia que incluye las previsiones de los movimientos del otro.
Tal y como es presentado por Eco en Lector in fabula, un texto es un artefacto diseñado dentro de ciertos condicionamientos culturales tan rigurosos que, difícilmente tolera usos indiscriminados; me refiero obviamente a lo que tiene que ver con su funcionamiento como mecanismo. Por lo menos en cierto sentido, para Eco, un texto es una de las grandes expresiones de nuestra cultura, en el sentido en que involucra conductas sociales fuertemente elaboradas tales como la cooperación, que es el criterio por excelencia en los diferentes actos comunicativos.
El término cooperación textual alude a un conjunto de conductas, sino preestablecidas al menos presupuestas, que debe realizar un lector (prefiero pensar en este caso en un lector empírico antes de saltar teóricamente al lector modelo) para realizar la capacidad comunicativa y la potencialidad significativa de un texto. La actualización, la movilización cooperativa, activa y consciente, la introducción de plusvalía de sentido, la interpretación y las previsiones de los movimientos, son conductas "propias", en el sentido de la necesidad estructural del texto, del lector para que se realice la razón de ser del texto.
La razón central de todo texto, al decir de Eco, es su funcionamiento como un "artefacto" (la expresión es mía) significativo y, por ende, comunicativo. Sin embargo, por lo menos desde un punto de vista estratégico, dicha comunicación se basa en un primer momento en un conjunto de órdenes y/o instrucciones que apuntan a la equiparación del lector empírico con el lector modelo, es decir, con el lector postulado por la estrategia generativa textual.

Modelo Lingüístico:
Filosofía del lenguaje" (1984) Eco patentiza, uno de los elementos estructurantes de su teoría general como lo es el hecho de que el hombre inmerso en la red de los signos que él mismo ha creado, las huellas, los indicios, las señales, debe reconocer continuamente este universo semiótico y reconocerse a sí mismo como parte activa de una semiosis, de un único proceso interpretativo. Para ello retoma al discurso de Charles Sanders Peirce.
Para Eco ( y esto lo acerca de alguna manera a Julia Kristeva y Bakhtine) el sujeto es "hablado por los lenguajes verbales y no verbales" , pero no por lo que denominamos cadena significante a la manera radical de las propuestas de Lacan o los deconstruccionistas "hard" postmodernos ,sino por la dinámica de las funciones sígnicas, es decir por la variedad de posibles entre las articulaciones del plano de la expresión y el plano del contenido de los discursos: "...somos lo que la forma del mundo producida por los signos nos hace ser(...) La ciencia de los signos es la ciencia de la constitución histórica del sujeto."
Por ello la teoría semiótica general de Eco es fundamentalmente una semiótica del re-conocimiento y del permanente y cambiante auto-reconocimiento del sujeto de la semiosis del signo. De allí el énfasis en una teoría semiótica fundada en un esquema de tipologías de funciones sígnicas estructuradas sobre las relaciones cambiantes entre los funtivos (a la manera de la glosemática de Hjelmslev) del plano de la expresión y del contenido respectivamente.

ROLAND BARTHES:
Barthes distingue tres tipos de mensajes en los códigos visuales:
1- Mensaje Lingüístico: Presente en todas las imágenes, corresponde al lenguaje articulado escrito, cuyos significados están formados por los objetos de la escena y los significantes por estos mismos objetos reales fotografiados. Puede formar parte de la misma imagen (en forma de etiqueta o rótulos, por ejemplo en otras puede estar al margen de ella. Las funciones que desempeña son:

a- De Anclaje: El mensaje lingüístico hace que el observador elija una de las múltiples significaciones que puede ofrecer la imagen. La importancia del anclaje es su función ideológica. La operación de esta función se asemeja a la de un ancla que fija la movilidad de un barco, es decir, aquí el texto determina la descodificación de la imagen. El anclaje es un control, detenta una responsabilidad frente a la potencia proyectiva de las figuras-sobre el uso del mensaje: con relación a la libertad de los significados de la imagen, el texto tiene un valor represivo.

b- De Relevo: El mensaje lingüístico relevo el lector al lector de la necesidad de elegir uno de los significados. A través del texto reinterpretamos lo icónico. La operación de esta función se basa en que se el sentido generado por lo icónico quien envuelve lo verbal.
2- Mensaje icónico literal: Forma parte de un primer nivel del lenguaje que puede llamarse denotado en la medida en que la relación significante/significado que en él se establece es casi automática y natural, es la composición plástica, la descripción verbal o enunciación de los elementos que conforman todo el objeto de análisis. Es la abstracción de todos y cada uno de los componentes, sin ampliarlos con significaciones, simbolismos o lo que el mensaje pudiera significar para un espectador en un momento determinado.
3- Mensaje icónico simbólico: Es fruto de acoplamiento de un segundo lenguaje (el de lo codificado y cultural), el cual se trata de la connotación, está formado por agrupaciones de determinados elementos de la figura que producen significación al activar o actualizar ciertos saberes culturales. Contiene todos los significados posibles de contenido, los cuales se pueden enunciar con expresiones como: “esto me da la impresión de tal cosa” o “esto parece decir tal” esto corrobora que es la interpretación de los elementos presentes de la imagen. Esta clase de mensaje proyectan un simbolismo, una ideología, los valores que la publicidad maneja para introducirse en la preferencia del consumidor. “un mensaje, a nivel connotado ayuda a interpretar la escena, es decir precisar su significación simbólica, que para su compresión, se suele exigir un saber cultural”.
Por tanto, el efecto global que produce la imagen con estos mensajes es el de la yuxtaposición naturaleza/cultura. Como dice Bathes, se presenta entonces el fenómeno de naturalización. “La imagen denotada naturaliza el mensaje simbólico; siendo en la publicidad donde surge un enmascaramiento de los códigos y connotaciones culturales a través de los natural de la denotación; produciendo un efecto de pseudos verbal.”
La publicidad suele presentar unidos, como si fuera una sola cosa, tres conceptos bien diferentes: el producto, la mercancía y la marca.

Un producto es un fruto del trabajo humano destinado a satisfacer una necesidad y, por tanto, tiene un valor de uso.

Según Roland Barthes, en toda imagen, comúnmente existen dos estructuras que se interrelacionan, a saber: la Estructura Verbal (o lingüística) y la Estructura Fotográfica (o imagen). Por lo tanto la totalidad de la información se sostiene sobre estas dos estructuras concurrentes. La primera -lingüística- está compuesta por palabras (mensaje connotado), mientras que la segunda -fotografía- está compuesta por líneas, planos y tintes (mensaje denotado).

El mensaje verbal o texto es un mensaje parásito, está destinado a "connotar" la imagen, a insuflarle uno o más significados secundarios y al mismo tiempo acotarla en su polisemia. Cuando la imagen ilustra el texto lo hace más claro; cuando el texto connota la imagen la oscurece (la carga) imponiéndole una cultura, una moral, una lógica, etc.

La fotografía es un mensaje sin código, por lo tanto es continuo; está constituida exclusivamente por un mensaje "denotado", pero esto por lo común corre el riesgo de convertirse en un mensaje "connotado" por la producción fotográfica, y de aquí la paradoja fotográfica.

En ambos casos, tanto en la connotación a través del mensaje verbal como en la connotación a través de la producción fotográfica (manipulación) el "código de connotación" es histórico o cultural.

Se supone que la fotografía es un retrato de lo real, sin elaboración: "una instantánea técnica", un mensaje denotado (sin código); sin embargo, en la selección de la toma, la luz, las poses, el encuadre, la compaginación, etc. se crea un mensaje connotado (con código).





BIBLIOGRAFIA

Eco [1967]1987:192).
www.observacionesfilosoficas.net
www.semioticamassmedia.com
catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/documentos/lco/basanez
www.newsblog.e-pol.com.ar/weblog.php